El ejercicio es muy importante para los niños. Uno de los contribuyentes a la epidemia de obesidad es la falta de actividad. Hay múltiples factores que contribuyen a que los niños no hagan ejercicio: falta de parques seguros, padres que trabajan hasta tarde en la noche, videojuegos, una reducción en programas de educación física en las escuelas, por solo nombrar algunos.

Los deportes no competitivos son una excelente forma de hacer que los niños hagan ejercicio. Nadar, montar en bicicleta, caminar, ir de senderismo, y acampar son formas maravillosas de introducir a los niños al mundo de la naturaleza y desarrollar un amor por el maravilloso mundo de Dios. Además, los deportes no competitivos tienen menos riesgo de accidentes y de desarrollar un «espíritu competitivo» que puede ser una desventaja para funcionar bien con otros. Recientemente nuestra familia fue en nuestra primera aventura de senderismo con nuestros niños de 4 y 6 años. Hemos acampado con ellos durante años, pero este fue nuestro primer viaje a un mundo sin sanitarios, duchas o celulares. Quedé agradablemente sorprendida de cuan bien la pasaron durante este viaje. Les encantó tener la atención exclusiva de papá y mamá. Yo disfruté poder tener conversaciones con ellos sin que mi celular sonara con una señal para anunciar un mensaje de texto o llamada. No me había dado cuenta como la tecnología se había inmiscuido en el tiempo para mis niños hasta que la removí.

Para aquellos padres que no pueden sacar a sus hijos debido a su trabajo u otros problemas de la vida, un programa deportivo escogido cuidadosamente puede ayudar a mantener a tu hijo haciendo ejercicio. El riesgo de accidente depende de la edad del niño, su tamaño, y su nivel de madurez. Physiopedia tiene un excelente articulo acerca de los deportes para los niños y el riesgo de accidentes resumido a continuación: http://www.physio-pedia.com/Age_Related_Issues_in_Sports_Medicine

Las tasas más elevadas de accidentes deportivos pediátricos ocurren con los niños entre los 10 y 14 años y tienen más probabilidades de suceder durante las actividades deportivas en equipo. Las niñas tienen más probabilidad de sufrir de una lesión por sobreuso y también tienen más posibilidad que los niños de romper el ligamento cruzado anterior de la rodilla (especialmente en el futbol o baloncesto).

Los huesos de los niños antes de la pubertad aún están en proceso de crecimiento. Los extremos de los huesos tienen algo llamado «placa fisaria» Aquí es donde se fabrica el nuevo material óseo. Es más vulnerable a las fracturas debido a que el hueso aún no se ha calcificado. Es importante si una fractura ocurre que tu niño obtenga atención medica inmediatamente debido a que las lesiones sin tratar a la placa fisaria pueden destruir el potencial de crecimiento de los huesos, causando discrepancia en la longitud de las extremidades. Los niños que han pasado a la pubertad tienen menos posibilidad de tener fracturas y más posibilidad de tener lesiones de distención muscular o esguinces.

Las lesiones deportivas son comunes entre los atletas infantes pero no deberían disuadir a los padres de mantener a sus niños jugando. El riesgo de la inactividad y la obesidad son mucho mayores que el potencial de una lesión causada por el deporte. Sin embargo, la prudencia en escoger el entrenador, así como un deporte que mejor se adapte a las necesidades de tu hijo pueden ayudar a prevenir las lesiones.

Today’s Parent tiene un excelente articulo acerca de cómo escoger el entrenador correcto para tu niño.

En breve:

  1. Observa el enfoque del entrenador. ¿Está enfocado en ser justo o en ser competitivo? ¿Se enfoca en la creación del equipo, o más bien en desarrollar un grupo elite de jugadores que van a ganar sin importar nada más? Un entrenador puede tener un impacto gigante sobre tu niño. Escoge uno que tenga un estilo de entrenar que quieras que tu hijo emule.
  2. ¿Le da la bienvenida a los principiantes el entrenador? Esto es especialmente importante para los niños que apenas están empezando un programa deportivo físicamente activo. Es vital que no se desanimen y sientan que son considerados «torpes o tontos».
  3. ¿Es este el deporte apropiado para tu niño? A veces esto toma ensayo y error. Inscríbete durante un tiempo de prueba limitado. Esto le permite a tu niño completar lo que ha empezado, pero le da una salida si ese deporte realmente no es algo que disfrute.


Acerca del autor

Rachel Nelson MD

se graduó de la Universidad de Loma Linda y completó una residencia pediátrica en la Universidad de California en Davis. Su pasión es ayudar a los niños a alcanzar su máximo potencial. Ella está casada con un cirujano de coloproctología con quien tiene dos niños: Amy y Michael. La doctora Nelson le gusta jugar afuera con sus niños, cuidar su huerta, y tocar música.

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