¿Alguna vez te has preguntado porqué una caja de macarrones con queso tiene una vida útil tan larga? Probablemente tenga algo que ver con todas esas palabras imposibles de pronunciar que encuentras en la lista de ingredientes. A no ser que tu comida venga directamente de una huerta libre de pesticidas, la mayoría de alimentos que compramos en el mercado local contienen aditivos y preservativos. Los aditivos alimentarios añaden color y vida útil mientras que mejoran el sabor y la apariencia.1 Aunque esto pueda ser atractivo a los consumidores, plantea grandes riesgos a la salud.

En siglos pasados, las personas utilizaban sal, vinagre (encurtidos), ebullición y refrigeración para preservar los alimentos. Hoy en día, los conservantes artificiales se han vuelto el criterio común. Sin embargo, se ha descubierto que muchos aditivos alimentarios que antes se consideraban seguros para el consumo humano son tóxicos, con consecuencias graves para la salud tales como dolores de cabeza, nausea, mareos, problemas con la respiración, y eventualmente llevan al cáncer y a la muerte.2

El típico hogar estadounidense gasta un 90% de su presupuesto alimentario en alimentos procesados, exponiendo su cuerpo a una cantidad exorbitante de químicos.3 Algunos aditivos son peores que otros. Los cuatro principales que debemos evitar son:

  1. Edulcorantes artificiales: el aspartame es uno de los edulcorantes más comunes que se utilizan hoy en día. Se encuentra en alimentos rotulados como «light» o «sin azúcar» tales como sodas sin azúcar o light, gelatinas, cereales, mentas, té helado, vitaminas masticables, productos horneados, varios postres, y hasta en las cremas dentales. Se cree que el aspartame es un carcinógeno y que causa problemas neurológicos tales como alucinaciones.4
  2. Glutamato monosodico (GMS): este popular pero letal mejorador de sabor y conservante regularmente se encuentra en papitas fritas, aderezos de ensalada, carnes empacadas o enlatadas, y aún en alimentos congelados. Ten en cuenta de que no siempre es listado como GMS, y a menudo está camuflado bajo nombres tales como «saborizante natural» o «ácido glutámico».5 Es conocimiento común que el GMS causa dolores de cabeza severos, nausea, y hasta vomito en los individuos con sensibilidad. Los estudios sugieren que el consumo a largo plazo de GMS pueden conducir a la obesidad, daño ocular, depresión, muerte súbita cardiaca, y debería evitarse a cualquier costo.6
  3. Grasa trans: Se encuentra en la comida rápida frita; un mejorador de sabor y conservante. Es útil porque es barata y le da a la comida un sabor y textura deseable. Sin embargo, también es considerada una de las substancias más peligrosas que puedas consumir. Múltiples estudios están demostrando que las grasas trans incrementan los niveles del colesterol LDL mientras que reducen el colesterol HDL (colesterol «bueno»), incrementan el riesgo de ataques cardiacos, derrames, diabetes, y enfermedad cardiaca.7
  4. Colorantes de alimentos y anilinas: Principalmente encontrados en las gaseosas, jugos de fruta y aderezos. Los estudios muestran un fuerte enlace entre las anilinas y la hiperactividad y problemas en el comportamiento en los niños, así como una reducción significativa en la inteligencia. Estudios conducidos con animales han correlacionado algunos colorantes de alimentos con el cáncer. Tales colorantes como el azul #1 y #2, que regularmente se encuentran en los dulces, cereales, gaseosas, bebidas deportivas y comidas para mascotas, pueden llevar a daño de los cromosomas. El amarillo #6, que se encuentra en el queso americano, macarrones con queso, dulces y limonadas, ha incrementado el numero de tumores renales y adrenales en los animales de laboratorio, y también tiene la habilidad de causar daño a los cromosomas. El consumo a largo plazo del rojo #3, que se encuentra en las gaseosas, dulces, coctel de frutas, mezcla para tarta de cereza, helados, y otros productos similares está correlacionado con cáncer de la tiroides y posiblemente interfiere con la transmisión entre el cerebro y los nervios.8

La larga lista de ingredientes cuestionables que se encuentra en el rotulo de un empaque puede parecer abrumador, pero hay una forma muy sencilla de evitar que estos químicos entren en tu cuerpo: deja de comer alimentos procesados. Evita cualquier cosa que venga en un paquete sellado o en una lata. Familiarízate con otros aditivos dañinos y aprende a substituir los alimentos procesados con frutas frescas, vegetales, nueces y cereales integrales orgánicos.

«Los que no tienen tiempo para comer saludablemente tarde que temprano van a tener tiempo para estar enfermos». –Edward Stanley

Fuentes

  1. https://en.wikipedia.org/wiki/Food_additive
  2. http://health.howstuffworks.com/wellness/food-nutrition/facts/dangers-of-food-additives.htm
  3. http://foodmatters.tv/articles-1/top-10-food-additives-to-avoid
  4. http://foodmatters.tv/articles-1/top-10-food-additives-to-avoid
  5. http://foodmatters.tv/articles-1/top-10-food-additives-to-avoid
  6. http://naturalhealthezine.com/the-dangers-of-food-additives-and-preservatives/
  7. http://foodmatters.tv/articles-1/top-10-food-additives-to-avoid
  8. http://www.livestrong.com/article/22015-dangerous-additives/ & http://peopleforethicalliving.com/health-and-fitness/food-choices-nutrition/dangerous-food-additives/


Acerca del autor

Hana Kim

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