Sabemos que la calidad de las relaciones puede tener un efecto definido sobre nosotros. La diferencia entre una reunión familiar alegre o llena de discordia es bastante obvia. Sin embargo, la mayoría de nosotros consideramos que su influencia es solo sicológica o emocional. Un nuevo estudio que estudia la calidad de las relaciones conyugales nos ha llevado a ciertas observaciones interesantes, que podrían desafiar la forma en que muchos de nosotros entendemos la salud.

El estudio se hizo con 136 parejas que habían estado casadas por un promedio de 36 años. Los investigadores entrevistaron cada cónyuge, coleccionaron factores de riesgo cardiovascular de rutina (tales como colesterol, niveles de glucosa sanguínea, y factores de estilo de vida tales como dieta, ejercicio, y fumar), y hasta hicieron un puntaje de calcio cardiaco. Los investigadores luego le dieron a cada persona un puntaje de «negatividad» o «positivismo» basado en como ellos percibían su relación. Luego compararon estos puntajes con sus puntajes de calcio.

Los participantes fueron divididos en dos categorías generales basados en su puntaje de positivismo. En total, un 30% de los participantes del estudio eran percibidos por sus cónyuges como positivos mientras que el otro 70% eran una mezcla complicada de lo que los investigadores rotularon como «ambivalente». Además de tener estatus relacional menos positivo, los participantes que sentían ambivalencia hacia su pareja también tenían mas acumulaciones calcáreas en sus arterias. Esto significa que tenían un riesgo cardiovascular mas alto que los participantes en relaciones positivas. El riesgo cardiovascular incrementado no podía explicarse por los exámenes de laboratorio o factores de estilo de vida. Parecen venir de la relación.

¿Como puede explicarse esto? El investigador principal, Bert Uchino, declaro que en una relación ambivalente, «es menos probable que te acerques a esa persona para recibir apoyo. Y si tu pareja siente ambivalencia hacia ti, hay menos probabilidad que pidan ayuda». Otro problema es que cuando las parejas ambivalentes van a buscar apoyo, «tienden a recibir escaso apoyo, lo cual agrava el estrés de la situación por la cual están pasando».

 La pregunta obvia es, ¿hasta donde van estos resultados? ¿Será que otras relaciones tales como las que se tienen con los hijos, amigos, o compañeros de trabajo también pueden afectar la salud física del individuo? Los investigadores consideran que sí es así.

Llevando esto un paso hacia delante, estos resultados también podrían aplicar a tu fe. ¿Podría ser que una buena relación con Dios reducirá tu riesgo cardiovascular y podrá beneficiarte en muchas otras formas? El creer que la persona mas poderosa del universo está a tu lado, te apoya, y quiere lo mejor para ti puede ser un poderoso liberador de estrés. Si tienes una relación positiva con Dios es mas probable que pases mas tiempo con el, pongas tus problemas en sus manos, y eventualmente encuentres la paz.

Si quieres aprender más acerca de cómo la fe puede beneficiar tu salud física lee nuestro articulo acerca de la fe y la longevidad.

 

Referencias:

  1. Uchino, BN, smith, TW, and Berg CA.  Spousal Relationship Quality and Cardiovascular Risk.  Psychological Science.  Feb 5, 2014.


Acerca del autor

Harvey Hahn, MD, FACC

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