Mientras investigaba los vínculos emocionales de los infantes para mi nuevo libro, caí en cuenta acerca de una realidad transcendental: fuimos creados para tener una paz que solo se encuentra en el amor. Esta es esa realidad en términos neurológicos: El cerebro de un bebe solo tiene dos modalidades, basadas en dos variables completamente dependientes (o sea que, ambos variables deben estar presentes o ninguno de los dos está presente). Estos variables son la seguridad y el contacto físico, o puesto en el negativo, ansiedad y separación. Imagina a un bebe en contacto físico con su madre, arrullado, luego imagina que separan al bebe de su madre, y comienza a patalear, y empieza a llorar. Los bebes no pueden tener paz afuera de una relación, ni tampoco podemos los bebes adultos como tu y yo.

Constantemente surgen cosas sorprendentes que validan esto. Para empezar, mira este video en el cual un hombre llamado Johann Hari estudia la adicción y concluye que la hemos malentendido. Él cita un fascinante estudio en el cual los investigadores pusieron dos botellas de agua en la jaula de una rata, una con agua pura y la otra con agua con heroína. Las ratas rápidamente se vuelven adictas. Luego los investigadores se preguntan si de pronto la jaula vacía y solitaria contribuye a las tendencias adictivas de las ratas, y luego crean un parque para las ratas, completo con trozos de queso, bolas de colores, y muchas otras ratas. Esta vez las ratas casi nunca tomaban el agua con heroína. Un observador dice que de pronto no deberíamos llamarlo adicción, pero más bien enlaces. Pues sucede que en la ausencia de vínculos saludables, creamos vínculos con cosas inanimadas que imitan la química cerebral de las relaciones. Por lo que, el mejor preventivo para la adicción a las drogas es «adicción» al amor saludable, divino y feliz.

Leyendo esta clase de cosa puede incrementar el desespero de personas que ya se sienten solitarias, las cuales, de acuerdo al doctor Cacioppo de la Universidad de Chicago, se multiplican cada día. Cacioppo dice que la soledad ha incrementado de un 20% en la década de los 80s a 40% hoy en día.

Una generación después de que las redes sociales tomaron vuelo, las investigaciones acerca de su uso y su correlación con la soledad han empezado a surgir, validando el extraño fenómeno de que la generación más tecnológicamente conectada también es la menos conectada en realidad. Recientemente compartí una chala sobre la soledad con un grupo de personas mayores y realmente resonaron con estos descubrimientos. Ellos recuerdan los días cuando las personas se sentaban alrededor de la mesa del comedor y hablaban.

Déjame hablarle al ciclo de desesperación al cual muchos hemos caído. Sabemos que necesitamos amar y ser amados. Sentimos su ausencia en nuestras vidas. Pero el puro impulso de las relaciones quebrantadas y el fracaso en crear vínculos nos causa preguntarnos si fuimos las personas de las que habló Thoreau cuando dijo, «La mayoría de los humanos llevan vidas de desesperación silenciosa». Los hippies buscaban paz y amor pero no alcanzaron ninguno de los dos. Los humanistas creen que nosotros podemos generar estas bondades, pero no importa cuan duro tratemos, terminamos vacíos. Hubiera sido cruel si Dios nos hubiera creado con este enorme abismo de necesidad y luego permitirnos caer en un mundo caído y sin amor, para arrastrarnos por una existencia fútil si, y si es una palabra grande aquí, si él mismo no hubiera llenado la emergencia consigo mismo.

Cuando las relaciones horizontales fallan, y lo van a hacer, aún podemos ir verticalmente. «Envió desde lo alto; me tomó», Salmos 18:16. Dios nos alcanzó enviando a Jesucristo a reunir el cielo y la tierra. Él nos alcanzó enviando la inspiración de su palabra, su carta de amor a todos los humanos. Dios nos alcanza momento a momento por medio de su Espíritu para volver a vincularse contigo. Cuando las relaciones humanas fallan, aún hay amor. «Cada alma es tan plenamente conocida por Jesús como si fuera la única por la cual el Salvador murió. Las penas de cada uno conmueven su corazón. El clamor por auxilio penetra en su oído. El vino para atraer a todos los hombres a sí. Los invita: “Seguidme,” y su Espíritu obra en sus corazones para inducirlos a venir a él». Deseado de Todas las Gentes 445.

No tienes que pasar tu vida en una separación ansiosa, el infante interior clamando por un abrazo caluroso. No importa que, donde, y quien eres, por él, puedes amar y ser amado.

¿Como te ha revelado a ti Dios su amor recientemente?


Acerca del autor

Jennifer Jill Schwirzer LPC

En 1999 Jennifer se graduó summa cum laude del Atlantic Union College. Ella es la fundadora de Michael Ministries, para el cual ella, escribe, hace música y da charlas. Ella ha producido seis CD’s de su propia música y ha dado conciertos en Los Estados Unidos, Canadá, África, Sur América, y Europa. Ella ha escrito los libros titulados Testimony of a Seeker, A Most Precious Message, y I Want It All. Jeniffer ha estado casada con Michael por más de 20 años y tiene dos hijas, Alison y Kimberly.

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