Un antagonista típicamente es alguien que está en contra de nosotros. Definido como una fuerza contraria, limitante y anuladora, el antagonista no tiene una buena connotación. Sin embargo, en el mundo de la fisiología, un balance saludable de la vida no podría mantenerse sin la cooperación entre el antagonista y el agonista.

Cuando estés listo para ser completamente honesto con ti mismo, párate al frente de un espejo de cuerpo completo. Con los ojos cerrados, sacude tus brazos y piernas, dale vueltas a tus hombros, y luego párate en un pose relajado natural, con los pies abiertos a la distancia de los hombros. Ahora abre los ojos sin mover el cuerpo, y observa cuidadosamente. Lo más seguro es que lo que vas a ver hasta cierto punto es mala postura. Mirando de donde estas parado, ¿cuantos de tus nudillos puedes ver? Mirándote del lado, si marcaran una x en tu hombro, y se colgara una plomada desde tu oreja, la línea debería de pasar por la mitad de la x y luego tu rodilla. Haz que otra persona evalúe donde cae tu plomada. Si tu plomada está fuera de lugar, o puedes ver tus nudillos, sigue leyendo.

La postura perfecta es tan poco común que normalmente cuando la vemos asumimos que «ella es una bailarina» o «él parece ser militar». El resto de nosotros pagamos por las horas que gastamos sentados en frente de los ordenadores, libros, lavaplatos, el trabajo y alzando cargas, con desviaciones leves a dramáticas de lo que deberíamos ser.

Los músculos en nuestro cuerpo están diseñados en tal forma que para cada acción hay una oposición correspondiente a aquella acción, proveyendo tensión contrarrestarte. Desafortunadamente, las acciones repetidas, o el fortalecimiento de ciertos músculos mientras que se descuidan otros, desequilibran el cuerpo de la posición en la cual funciona mejor. Considera a «Juan Hércules» en el gimnasio con impresionantes músculos de la espalda. Él es notablemente fuerte. Sin embargo, como resultado del sobre desarrollo de los músculos obvios y el descuido de los menos notables, sus brazos pueden tener una rotación interna como de gorila, una señal de mala postura. La gama de moción y movimiento libre es obstruida y hay una falta de apoyo para las articulaciones en posiciones neutras. En la típica postura de una mujer anciana, en la cual la línea de plomada desde la oreja cae dos a tres pulgadas hacia delante del hombro, se experimentan efectos similares. Por cada pulgada hacia adelante de donde debería estar, la cabeza doblega su peso. Naturalmente ciertos músculos van a compensar por esto mientras que otros van a estar inactivos.

Los músculos agonistas son los movedores primarios de un movimiento especifico. Típicamente los sinergistas trabajan con y ayudan al agonista en su labor. Por otra parte, los antagonistas son músculos que oponen o reversan un movimiento particular. Ayudan a regular la acción del movedor principal contrayéndose levemente para proveer un poco de resistencia. Ellos dan estabilidad y fluidez al movimiento, e impiden que se exceda el objetivo con movimiento excesivo. Trabajando juntos, estos dos grupos de músculos opositores mantienen tales cosas como la postura de las articulaciones balanceadas. Cuando los agonistas o antagonistas toman control hay un desbalance.

Los síntomas de desbalance incluyen dolor en la espalda, hombros, y cuello, músculos tensos, daño de los discos y articulaciones, fatiga, dolor de cabeza, respiración incorrecta, encorvado, desalineación. Además, el cuerpo normalmente compensa por la mala postura con peor postura. Para alcanzar buena postura, tenemos que pensar de los músculos agonistas y antagonistas. En vez de simplemente limitar nuestro enfoque mental en visualizar una columna derecha, también debemos enfocarnos en tener el peso alzado del diafragma, lo cual pondrá la columna en la postura correcta.

La profesora y quiropráctica Dr. Joan Young-Cheney educa a sus clientes a asegurar y mantener buena postura a través de la vida con un compromiso de solo cuatro minutos al día. Este es parte del programa:

Comienza con unos pocos estiramientos:

Estando acostado cara hacia arriba, entrelaza los dedos detrás de tu cabeza. Usando solo los brazos, alza la cabeza del suelo o cama mientras que exhalas lentamente. Sostenla cabeza hasta el final de la exhalación. Luego bájala lentamente. Repite 10-12 veces.

Estando sentado, mantén la cabeza un poco hacia atrás. Lentamente jala la parte superior de la cabeza hacia un lado con la mano hasta que sientas un estiramiento tolerable en los músculos. Sostenla por un segundo y luego suéltala. Repite 10-12 veces.

Parado en una puerta, pon tus palmas en el marco al nivel de la cintura. Toma un paso pequeño hacia delante,, y manteniendo el pecho elevado, lentamente estírate hacia delante mientras exhalas. Sostén por 10 segundos mientras continuas respirando. Toma un paso hacia atrás. Descansa por 10 segundos y repite 3-4 veces.

Después de estirarte sigue estos ejercicios:

Entrelaza tus dedos detrás de tu espalda, o utiliza una toalla para sostenerla si no puedes juntar tus manos. Alza el pecho, no los hombros, echa los hombros hacia atrás, mantén tus muñecas juntas si es posible. Luego junta los codos y levanta. Sostén por 10 segundos.

Relájate por 10 segundos. Repite 3 veces.

Acuéstate sobre tu espalda con las rodillas dobladas. Aprieta los músculos abdominales y empuja la espalda con fuerza contra el piso. Luego aprieta los músculos de los glúteos externos, sosteniendo ambos grupos de músculos apretados. Lentamente levanta el pelvis (no la espalda inferior) una pulgada por encima del suelo. Sostén esta posición por 10-20 segundos. Descansa 5-10 segundos. Repite 3 veces.

Estando de pie, alza tu pecho del esternón hacia el techo y practica respirar del abdomen superior. Esto ayudará a mantener los hombros y a cabeza hacia atrás sobre el centro de gravedad y removerá el peso del diafragma para permitir oxigenación correcta de los tejidos y articulaciones.

La doctora Young-Cheney ha visto sorprendentes resultados con este programa. El estirar y desarrollar intencionalmente los músculos antagonistas resultará en el trabajo inconsciente de estos músculos manteniendo una buena postura durante el día.