Recientemente oí a alguien hablando acerca de la vigorexia. Como nunca había oído este termino antes, me puse a investigar un poco. Resulta que la vigorexia es el nombre coloquial para la dismorfia muscular. Como puedes adivinar, es una condición en la cual alguien se obsesiona con su masa muscular. Las personas con vigorexia se tornan obsesionados con sus cuerpos y tienden a verse como flacos o débiles aunque en realidad son fuertes y musculosos.

Esencialmente la dismorfia muscular es el inverso de la anorexia nerviosa (una condición en la cual las personas comen muy poco por temor a ganar peso). La diferencia es que la vigorexia generalmente afecta mas a los hombres que a las mujeres.

Aunque hemos sido condicionados a pensar que los problemas de imagen propia solo existen entre las mujeres (tales como las colegialas extremadamente flacas que se creen obesas), la mayoría de hombres luchan con problemas similares. La verdad es que casi todo mundo lucha con su imagen propia de vez en cuando. Todo mundo tiene alguna parte de su cuerpo que no les gusta o de la cual sienten vergüenza. Así es la vida.

Nuestra sociedad se ha obsesionado con compararnos los unos a los otros y ponernos estándares poco realistas. Es importante que entendamos que lo que vemos en la televisión o en las revistas no es la realidad. La persona promedio no puede parecerse a los estándares artificiales de los medios de comunicación.

También hay un asunto mas profundo. Muchas veces nos enfocamos en cosas que no tienen la habilidad de hacernos felices. La verdadera felicidad no puede venir de alcanzar un cuerpo perfecto. Así como un millonario “cae en cuenta” que necesita otro millón de dólares, las personas siempre encontraran algo nuevo de que quejarse acerca de su cuerpo. La verdadera felicidad no viene de las cosas materiales; viene de estar satisfecho de ti mismo como eres y mantenerte así.

Aunque sí es importante cuidar de nuestros cuerpos y vernos y sentirnos bien, esto no debe convertirse en una obsesión. Enfocarte demás en ti mismo (o tu cuerpo) fácilmente puede hacer daño a las relaciones que tienes con otras personas. En contraste, cuando te enfocas en otras personas no solo mejoraran tus relaciones con ellos, sino que ayudara a quitar tu mente de tus problemas.

La vida es multidimensional, y hay muchas cosas que podemos aprender y hacer. Hay mas a la vida que músculos grandes o tener una figura esbelta. Así como hay mas a la vida que dinero o pertenencias, pues estas cosas no duraran por siempre. La Biblia dice: “No acumuléis para vosotros tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar.  Más bien, acumulad tesoros en el cielo… Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón. (Mateo 6:19)

Piénsalo así: al final de tu vida, el tiempo que tomaste para tener una relación con Dios, estar con tus seres queridos, y ayudando a los que necesitaban ayuda contaran mucho mas que haber tenido un gran cuerpo.

Los que aun sienten el dolor emocional de no alcanzar el estándar de imagen física necesitan reconocer que son hermosos a los ojos de Dios y son amados por sus allegados. El llegar a comprender esto puede ser la mejor ayuda que una persona pueda recibir.

Nota: hay muchos desordenes sicológicos (tales como anorexia nerviosa o dismorfia muscular) que pueden ser muy severos y requerir ayuda profesional. Afortunadamente muchos programas han sido desarrollados para tratar los problemas específicos que un individuo pueda tener. Si tienes preguntas, contacta tu proveedor de atención medica.


Acerca del autor

Daniel Velez

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