El aire es algo que damos por sentado. No podemos sobrevivir más de unos minutos sin aire, pero, ¿cuan a menudo paramos a pensar acerca del aire o lo apreciamos?

Cuando yo era un niño, mi madre siempre me decía que saliera afuera y recibiera aire fresco. Ella creía que el aire afuera era mucho más fresco y saludable que el aire dentro de la casa; y tenia razón. El aire contaminado causa problemas con nuestros sistemas respiratorios. Con el paso del tiempo, esto puede conllevar a problemas serios. Análisis de la contaminación del aire han demostrado que la «contaminación del aire está significativamente asociada con la mortalidad y la enfermedad».1

Presentemente, los estadounidenses pasan un 90% de su tiempo adentro.2 Esto significa que pasamos la mayor parte de nuestro tiempo respirando aire de mala calidad. Probablemente fue por esta razón que la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA), «identificó la contaminación del aire interno como uno de los riesgos ambientales más importantes en la salud de la nación».3

En las ultimas décadas, ha habido un «incremento dramático» en los contaminantes liberados en nuestras casas.4 Nuestra sociedad se ha desarrollado rápidamente y existen muchas tecnologías hoy en día que nuestros ancestros simplemente no tenían. El hecho es que estas nuevas tecnologías son responsables en gran medida por la polución interna que estamos experimentando.

Las fuentes de contaminación del aire interno son numerosas: materiales de construcción y adornos sintéticos, pinturas, carpetas, electrodomésticos (tales como estufas de gas y los sistemas de calentar y enfriar el ambiente), pesticidas, productos de limpieza, polvo, moho, humo, productos de aseo personal, ambientadores, y gases terrestres (tales como el radón), sin mencionar los contaminantes ya presentes en el aire afuera. Todas estas cosas causan la emisión de partículas al aire, que nosotros luego respiramos.

Encima de todo esto, se están construyendo los edificios en una manera más eficiente energéticamente. Esto significa que los edificios son más herméticos, lo cual te ahorra dinero cuando estás calentando o enfriando tu casa.5 Sin embargo, la consecuencia de esto es que todos los contaminantes dañinos, que están siendo emitidos dentro de nuestras casas, quedan atrapados adentro.

Limpiando el aire

Hay varios pasos que podemos tomar para mejorar la calidad de nuestro aire. Generalmente, controlar o remover las fuentes de polución son la medida más efectiva que puedes tomar. Haz revisar tu estufa y calentador para reducir las emisiones. Mantén tus pisos limpios aspirando y trapeando. Evitar los ambientadores, lustradores, desodorantes, jabones y detergentes perfumados también va a reducir la cantidad de químicos en el aire.

La buena ventilación es importante, pues va a traer aire fresco y limpio a tu hogar. Esto es especialmente importante cuando estés utilizando cualquier químico o productos de limpieza. Sin embargo, también es muy beneficioso en las demás horas. Si el clima lo permite, trata de mantener las ventanas abiertas un rato cada día, especialmente en las alcobas de los niños. No solo es agradable, sino que algo del aire malo literalmente va a ser soplado.

Los sistemas de filtración del aire pueden ser útiles, pero su efectividad está basada en su tamaño y la calidad de la unidad. También, revisa a ver qué puede remover el filtro, pues muchos hacen un buen trabajo filtrando el polvo y el polvo, pero no remueven los gases peligrosos.

Para una opción simple y atractiva, ¿sabias que las plantas en la casa filtran muchas toxinas del aire? Además de actuar como purificadores del aire en miniatura, son completamente naturales. Hasta la NASA ha estado investigando el efecto que tienen las plantas sobre el aire por un buen tiempo.6 Mientras que su meta es encontrar formas para mantener el aire en las estaciones espaciales habitable por largos periodos de tiempo, podemos aplicar fácilmente sus descubrimientos en nuestras casas y oficinas.

Los estudios de la NASA mostraron que las plantas eran efectivas en remover elementos dañinos, tales como el benceno, el formaldehído, y el tricloroetileno del aire.7 Estos elementos son más comunes de lo que pensarías. Por ejemplo, el formaldehído (que es una causa principal del asma) se encuentra en miles de productos del consumidor incluyendo textiles, productos de aseo, materiales de construcción, productos de papel, cosméticos, fertilizantes y plásticos.8

Mientras que es probable que todas las plantas caseras purifican el aire hasta cierto punto, hay algunas que sobresalen sobre las demás. Seria ideal tener una variedad de diferentes plantas puestas en diferentes partes de la casa.

Afortunadamente, la mayoría de plantas que la NASA examinó eran plantas caseras comunes y deberían obtenerse fácilmente en tu vivero local.

Algunas de las mejores plantas para remover el formaldehído incluían: la palma bambú, dracaenas, sansevieria, y la palma de dátil enana.

Para remover el benceno: gerberas, crisantemos, bandera blanca, dracaenas.

Para remover el tricloroetileno: las gerberas, marginatas, espatifilo, dracaenas.

Otras plantas buenas son: la hiedra común, arboles de caucho, ficus, y helecho de boston.

Por lo que te aconsejo que compres algunas plantas y le añadas frescura a tu aire y también a tu decoración.

Fuentes:

  1. Chauhan, Anoop J., and Sebastian L. Johnston. “Air Pollution and Infection in Respiratory Illness.” British Medical Bulletin 68, no. 1 (December 1, 2003): 95–112.
  2. USEPA. Characterizing Air Emissions from Indoor Sources. Washington, DC: United States Environmental Protection Agency, 1995.\
  3. Ibid.
  4. Ibid
  5. Wolverton, Dr. B. C., Anne Johnson, and Keith Bounds. “Interior Landscape Plants for Indoor Air Pollution Abatement.” National Aeronautics and Space Administration, no. MS 39529–6000 (September 1989).
  6. Brown, Deborah L. “Houseplants Help Clean Indoor Air”. University of Minnesota Extension Service, 1999.
  7. Ibid.
  8. “Formaldehyde.” Illinois Department of Public Health.


Acerca del autor

Jonathan Ewald

«Si el hombre piensa en su estado físico o moral él generalmente descubre que está enfermo.» - Johann Wolfgang von Goethe

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