Esta mañana prendí mi ordenador y me encontré con una cantidad de titulares hablando acerca de infantes de 5 años, bebidas carbonatadas y obesidad. Estaban todos reportando acerca de un estudio conducido por la Universidad de Virginia en Charlottesville. El estudio descubrió que los chicos de 5 años que toman bebidas azucaradas (tales como sodas, bebidas deportivas o jugos) diariamente tienen mas chances de ser obesos que otros niños que las beben con menos frecuencia.

Aunque algunas personas pueden considerar esto como noticias, tengo la esperanza que otros lo consideren como sentido común. Al fin y al cabo, si las sodas están vinculadas a la obesidad en los adultos, no debería sorprendernos que afecten a los niños igualmente.

Las bebidas endulzadas con azúcar, una amplia categoría que incluye sodas, té helado, bebidas deportivas, ciertos jugos, bebidas energéticas, y bebidas mezcladas con café son fuentes generalizadas de calorías vacías. Los investigadores dicen que un quinto de las calorías que consumen los americanos provienen de las bebidas. Las calorías de estas bebidas son vacías nutricionalmente y no llenan, por lo cual si se consumen en exceso fácilmente pueden causar obesidad.

Otra inquietud con respecto a estas bebidas concierne la diabetes. Por ejemplo, un estudio en la revista Diabetes Care (Cuidados de la Diabetes) encontró que los individuos que consumen sodas diariamente tenían una posibilidad de 25% mas altas de desarrollar diabetes tipo 2.  El daño que las sodas pueden causar a los dientes (por el azúcar) también debe ser reconocido. Las caries son dolorosas y costosas, pero, todavía mas importantemente, los dientes adultos no son reemplazables, y deberías esforzarte por mantenerlos sanos.

Pero los problemas de las bebidas carbonatadas no solo se centran alrededor del azúcar. La cafeína es un aditivo en muchas sodas (así como en otras bebidas azucaradas) que ha causado preocupación entre muchos profesionales de la salud. La cafeína es una droga que estimula el sistema nervioso central y muchos científicos están preocupados acerca de los efectos que esta estimulación pueda tener en los cerebros en desarrollo de los niños.

Además de esto, es bien conocido que la cafeína causa dificultades de concentración y sueño. La cafeína, combinada con los montones de azúcar presentes en las sodas, las convierte en la receta perfecta para causar hiperactividad (algo que definitivamente no necesitan los niños en estos días). La cafeína y el acido fosfórico (el cual es un ingrediente común en las sodas) también están asociados con la osteoporosis y baja densidad ósea.

La obesidad infantil y estos otros problemas de salud son muy tristes. Nadie quiere ver que sus niños sufran de obesidad o diabetes desde una edad temprana, y sufrir subsecuentemente todos los problemas de salud asociados. Para empeorar la situación, las sodas y otras bebidas azucaradas son una parte completamente innecesaria de nuestra dieta. No nos ofrecen nada positivo nutricionalmente, y aun así gastamos millones de dólares comprándolas anualmente y sufrimos muchas consecuencias de salud negativas.

Como adultos, debemos darle buen ejemplo a los niños que nos rodean. Debemos enseñarles a tomar decisiones de salud sabias, las cuales se tornaran en hábitos buenos. Las decisiones y hábitos que aprendan al principio de su vida tendrán un inmenso impacto cuando crezcan y se vuelvan adultos. Las sodas no son el único problema, pero sí son uno grande. Enseñarle a los niños a beber agua en vez de calorías vacías es un buen lugar para empezar.

El agua es el único liquido que nuestros cuerpos necesitan. Además de ser necesaria para mantenernos vivos,  el agua nos ayuda a controlar el consumo de calorías manteniéndonos llenos. El agua purifica nuestros cuerpos de toxinas y hasta puede ayudar a perder peso. En muchas formas, es lo opuesto a las sodas.

Cada día debemos tratar de beber media onza por cada libra de peso corporal. Esto significa que alguien que pese 160 libras debe beber 80 onzas de agua (aprox. 10 tazas). El agua no tiene efectos secundarios negativos y generalmente es gratis. Cuando tomamos mas agua, y le ensenamos a nuestros niños a hacer lo mismo, solo podemos beneficiarnos.


Acerca del autor

Jonathan Ewald

«Si el hombre piensa en su estado físico o moral él generalmente descubre que está enfermo.» - Johann Wolfgang von Goethe

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