Si existiera una lista oficial cubriendo las hierbas más valiosas del mundo, estoy segura que la cúrcuma estaría cerca del tope. En años recientes, he escuchado más acerca de la cúrcuma, pero nunca había caído en cuenta de cuantas condiciones puede ayudar o mejorar. Probablemente una de las medicinas naturales menos utilizadas en el occidente, la especia de la cúrcuma ha sido un ingrediente importante en platillos orientales e hindúes y se considera como hierba medicinal para numerosas dolencias. Conocida como el «azafrán hindú», la cúrcuma es bien conocida como parte integral de muchos deliciosos platillos de curry, en los que es responsable por el color amarillo así como el único sabor caliente y ligeramente amargo.

La cúrcuma origina de la raíz de la Curcuma longa, una planta perenne con rizomas, que es parte de la familia de los jengibres, es derivada de los rizomas y secada y molida para crear un polvo. El compuesto activo de la cúrcuma (aprox. 2-5%) es la curcumina.7 Cultivada en los trópicos, la mayoría de la cúrcuma es producida en la India y un 80% de la misma es consumida allí. 1,4 La cúrcuma se ha utilizado en la sanación medicinal y holística en el sur de Asia durante siglos. Ahora se considera una de las plantas medicinales más estudiadas. Entre 3.000 y 8.000 artículos investigativos y estudios han examinado la cúrcuma y la curcumina y han encontrado que es beneficiosa para más de 581 enfermedades variadas.6 La medicina moderna ahora está reconociendo su utilidad al paso que incrementan las publicaciones y estudios conducidos tanto con animales y humanos.

Las investigaciones sobre los beneficios de la cúrcuma han revelado que posiblemente tiene propiedades antioxidantes, antivirales, antiinflamatorias, antisépticas, analgésicas, antialérgicas, antimutágenas, antifúngicas, antimicrobianas, anticancerígenas, digestivas, diuréticas, circulatorias, y cardiovasculares entre otras. Ayuda a incrementar las enzimas antioxidantes y destruye los radicales libres. Puede ser útil en contra de las infecciones bacterianas y virales. El uso consistente de la curcumina parece incrementar la inmunidad.2, 4, 7

Nutrientes:

Incluyendo la cúrcuma en la dieta también expande nuestro consumo de nutrientes, pues puede ser una buena fuente de fibra dietética, piridoxina, vitamina C, vitamina B6, potasio, cobre, hierro, cinc, magnesio, manganeso, y fosforo. Algunos estudios dicen que la cúrcuma puede ser 5-8 veces más fuerte que la vitamina E y C.1, 6

Prevención de enfermedad

La cúrcuma se ha utilizado tradicionalmente para ayudar con enfermedades inflamatorias (osteoartritis, artritis reumatoide, tendinitis), respiratorias (asma, bronquitis, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, infecciones pulmonares), y digestivas (infecciones del tracto urinario, síndrome del intestino irritable). Un estudio clínico del 2010 reveló que las capsulas de cúrcuma mejoraban el alivio del dolor a largo plazo para 100 pacientes con osteoartritis de la rodilla. En el 2012, otro estudio indicó que los que tenían artritis reumatoide tenían una reducción de la inflamación y dolor de las rodillas, y que la cúrcuma puede ser aún más efectiva que las drogas antiinflamatorias.6 Se descubrió que el aceite de cúrcuma era efectivo en aliviar los problemas respiratorios tales como el asma. En estudios conducidos con humanos, se ha demostrado que el extracto de cúrcuma ayuda con el síndrome del intestino irritable. La curcumina en la cúrcuma parece estimular la producción de bilis, lo cual ayuda a tener buena digestión.1, 4, 7 Otros beneficios incluyen el ayudar con problemas de la vesícula biliar, a sanar las ulceras, acidez estomacal, dolor abdominal, flatulencia, hinchazón, dolores menstruales, cólicos, hemorroides, intoxicación alimentaria, ictericia, y enfermedad intestinal.

Enfermedad cardiaca, diabetes y cáncer:

En los estudios con animales, la cúrcuma ayudó a reducir los niveles del colesterol y evitaron que el colesterol LDL (comúnmente llamado el «colesterol malo») se acumulara, así previniendo los coágulos sanguíneos.6 La cúrcuma también puede ayudar a mejorar la circulación y proteger contra la arteriosclerosis. También era un tratamiento efectivo para las infecciones del tracto urinario conectado con la diabetes mellitus.4 Las propiedades antioxidantes en la cúrcuma parecen ser beneficiosas en reducir el estrés oxidativo inducido por la diabetes.1 Un estudio publicado por la Revista del Cuidado de la Diabetes encontró que los prediabéticos que tomaban capsulas de curcumina tenían menos probabilidad de progresar a la diabetes tipo II que los que no las consumían, pues ayudaba a minimizar la insulinorresistencia.6

Descubrimientos adicionales han mostrado que la cúrcuma ayuda a reducir la formación de tumores y asiste en proteger contra el daño celular, lo que podría ayudar a luchar en contra de los canceres de seno, próstata, estomago, colon, boca y piel. A causa de su valor en contra de casi todos los canceres, las investigaciones en la India recomiendan utilizar la cúrcuma en los pacientes de cáncer. La cúrcuma incrementa la reparación del ADN y hasta la cúrcuma cocinada a altas temperaturas aún contiene los beneficios antimutágenos.3 La investigación descubrió que la curcumina podía suprimir el crecimiento del cáncer y ayudar con su prevención en general. Publicados en el Jornal de la Bioquímica Nutricional, los investigadores encontraron que en 9 de 11 estudios la curcumina reducía los tumores del cerebro (por un 81%) sin sugerencias de toxicidad.6

Problemas dentales:

Los estudios también han revelado los beneficios de la cúrcuma con los problemas dentales incluyendo el dolor de muelas, gingivitis, y periodontitis. La cúrcuma puede utilizarse como un enjuague bucal, y masajear el área afectada con una pasta puede ayudar con el dolor y la hinchazón. Los descubrimientos también indican que la cúrcuma alivia la inflamación y el dolor que está asociado con la enfermedad gingival y alivia el dolor bucal.4, 5

Condiciones neurológicas:

Otra área que merece atención son las condiciones neurológicas y mentales. Las investigaciones han demostrado que la cúrcuma tiene un efecto positivo sobre la serotonina, y se cree que podría ser útil para el tratamiento de la depresión.1 Debido a que los estudios fueron conducidos sobre animales, se necesita más investigación y pruebas para determinar bien el efecto que puede tener la cúrcuma sobre el trastorno depresivo mayor en los humanos. De acuerdo a varias pruebas, la cúrcuma puede tratar y prevenir tales enfermedades como la esclerosis múltiple, la enfermedad de Parkinson, y la enfermedad de Alzheimer. Un estudio conducido en Singapur encontró que los que comían curry con cúrcuma regularmente tenían función cognitiva más elevada que los que no lo consumían.2, 6

Propiedades de primeros auxilios:

Además, la cúrcuma se ha utilizado como antiséptico para las quemaduras, heridas, magulladuras, y cortadas así como para la inflamación y los esguinces. El uso tradicional y los estudios conducidos con los animales confirman que ayuda con la sanación de heridas. También es utilizado para irritaciones comunes tales como alergias, dolores de cabeza, fiebre, diarrea, moqueo, tos, dolor de garganta, resfriados y sinusitis. Se ha utilizado como un analgésico general.1, 3, 7

Beneficios interminables:

Los aparentemente interminables beneficios de la cúrcuma incluyen utilizándola en formas diferentes para ayudar con la viruela, herpes zoster, varicela, sarna, tuberculosis, SIDA/VIH, fibromialgia, problemas del hígado, infecciones parasíticas, expulsión de flema, infecciones de los ojos, comezón, lombrices, eczema, perdida del apetito, circulación sanguínea, anemia, desintoxicación de la sangre y los órganos, hemorragia y en contra del envejecimiento.3, 6 El zumo de cúrcuma ha sido utilizado para las nauseas de la mañana del embarazo, picaduras de escorpiones, y mordeduras de serpiente, y el aceite de cúrcuma ha sido utilizado como repelente para los zancudos.4 Mis buenos amigos de la India testifican de los muchos beneficios protectores del consumo de la cúrcuma diariamente.

La cúrcuma ha sido utilizada efectivamente desde la antigüedad, y todos los estudios hechos tanto con humanos como con animales muestran que es seguro, y que no se ha asociado toxicidad con su uso aún con niveles elevados.1 Sin embargo, cuando se tome como suplemento, debe seguirse la dosis recomendada. Debe tenerse cuidado si se está tomando suplementos durante el embarazo o cuando esté tomando anticoagulantes o medicamentos para la diabetes. La cúrcuma puede tomarse como capsulas, tinturas, extractos líquidos, en polvo, o la raíz fresca. Generalmente se utiliza en la forma de polvo en la comida y bebidas y para hacer pastas para tratamientos de primeros auxilios. Puede integrarse fácilmente en varios platillos tales como curry, arroz, o frijoles entre otros.2 Una búsqueda rápida del internet te presentará varias formas de incluir la cúrcuma en tu dieta.

Es importante notar que la curcumina no es absorbida fácilmente por el cuerpo y varios intentos para incrementar su absorción incluyen combinándola con pimienta negra, grasas saludables, o mezclando la cúrcuma en polvo con aceite esencial de cúrcuma. Otros descubrimientos muestran que además de esas combinaciones posibles, consumir la raíz cruda o el polvo seco puede ayudar a la absorción debido a los aceites naturales que incrementan la biodisponibilidad.6, 8, 9

Aunque la mayoría de estudios han sido hechos con animales o in vitro, los ensayos clínicos están incrementando. Al paso de que incrementan, no se puede negar que hay numerosos beneficios que pueden ganarse con el consumo de la cúrcuma. La cúrcuma tiene años de uso para respaldarla, y mientras más investigaciones se hagan, solo se van a encontrar beneficios positivos. Esta prometedora y barata hierba probablemente solo va a incrementar en popularidad al paso que se circulan más los estudios y continua su uso para varias enfermedades. Sin ningún daño o efectos secundarios conocidos, es razonable decir que este condimento hindú seria una excelente adición a cualquier dieta.

Fuentes:

  1. Prasad, Sahdeo, and Bharat B. Aggarwal. “Turmeric, the Golden Spice: From Traditional Medicine to Modern Medicine.” In Herbal Medicine: Biomolecular and Clinical Aspects, edited by Iris F. F. Benzie and Sissi Wachtel-Galor, 2nd ed. Boca Raton (FL): CRC Press/Taylor & Francis, 2011. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK92752/.
  1. “Turmeric.” University of Maryland Medical Center. Accessed April 6, 2016. http://umm.edu/health/medical/altmed/herb/turmeric.
  1. Krishnaswamy, Kamala. “Traditional Indian Spices and Their Health Significance.” Asia Pacific Journal of Clinical Nutrition 17 Suppl 1, no. 1 (2008): 265–68. http://repository.ias.ac.in/18688/1/337.pdf
  1. Chaturvedi, Tp. “Uses of Turmeric in Dentistry: An Update.” Indian Journal of Dental Research 20, no. 1 (2009): 107. doi:10.4103/0970-9290.49065. http://www.ijdr.in/article.asp?issn=0970-9290;year=2009;volume=20;issue=1;spage=107;epage=109;aulast=Chaturvedi
  1. “Role of Curcuma Longa in Health: A Review – ProQuest.” Accessed April 6, 2016. http://search.proquest.com/openview/765c2cbd1d3340fcf0edb6efba28983d/1?pq-origsite=gscholar
  1. “The Cure Is in the Roots: Turmeric.” Journal of Nutritional Disorders & Therapy 05, no. 02 (2015). doi:10.4172/2161-0509.1000163. http://www.omicsonline.org/open-access/the-cure-is-in-the-roots-turmeric-2161-0509-1000163.php?aid=52844
  1. Rathaur, Preeti, Waseem Raja, P. W. Ramteke, and John. “Tumeric: The Golden Spice of Life.” International Journal of Pharmaceutical Sciences and Research, June 28, 2012. http://ijpsr.com/bft-article/turmeric-the-golden-spice-of-life/
  1. Curcumin: The Herbal Cure-All. Good Health Lifestyles Magazine. Winter 2016. Pages 28-31
  1. Boosting the Bioavailability of Curcumin | NutritionFacts.org. Accessed April 7, 2016. http://nutritionfacts.org/video/boosting-the-bioavailability-of-curcumin/


Acerca del autor

Dawn Youmans MPH

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