Aunque es un hecho establecido que el carbón activado actúa como antídoto en envenenamiento causado por la mayoría de drogas y químicos, no es efectivo contra los siguientes: cianuro, alcohol, álcalis cáusticos (tales como lejía), ácidos minerales o acido bórico.

Es imperativo tratar venenos altamente alcalinos o ácidos con soluciones que tengan un pH opuesto. El calcio en polvo disuelto en agua puede ayudar a neutralizar ácidos, y el vinagre puede ayudar a neutralizar álcalis. Debes llamar inmediatamente un centro de control de venenos (puedes encontrar el numero telefónico en las primeras paginas del directorio telefónico) o contactar a un doctor para que te puedan dirigir en caso de una emergencia que tiene que ver con envenenamiento.

Si el compuesto químico puede ser tratado con carbón mezclado con agua e ingerido, el carbón activado adsorbe el veneno o droga, haciéndolo inerte. Luego lo transporta por el tracto digestivo y fuera del cuerpo. Uno de los muchos beneficios del carbón es que no es absorbido, adsorbido, neutralizado, o metabolizado por el cuerpo, lo que significa que cualquier toxina que el carbón haya adsorbido no permanecerá en el cuerpo. En consideración de esto, ningún hogar, especialmente si tiene niños, debe estar sin carbón activado en polvo.

Dosificación del carbón activado

Muchas personas preguntan, ¿cuanto carbón debo usar en caso de envenenamiento? Aunque los que apoyan el uso de carbón como antídoto para envenenamiento dejan claro que no es posible tomarlo en exceso, menos claridad hay acerca de la dosis que se debe tomar. En el libro Activated Charcoal in Medical Applications (El carbón activado en aplicaciones medicas) Cooney cita tres cálculos recomendados basados en:

  • Edad: 25-50 gramos para niños
  • Peso corporal: 1 gramo por kilo de peso corporal
  • Cantidad de veneno ingerido: 10 gramos de carbón activado por 1 gramo de veneno1

Una cucharada de carbón equivale a 10 gramos. 14 capsulas son aproximadamente 1 cucharada de carbón en polvo. Si utilizas carbón en polvo, añade agua para hacer una suspensión y revuélvelo bien.

Como utilizar el carbón para contrarrestar un veneno

En una emergencia de envenenamiento, si la victima esta consciente, puedes utilizar el carbón activado para neutralizar el veneno. La cantidad usual de carbón es 5-50 gramos de carbón, basados en la edad y tamaño de la persona. Dependiendo de la cantidad de veneno ingerido, los adultos deben tomar por lo menos 30 gramos (aproximadamente ½ taza de polvo disuelto en agua). Se necesitara mas cantidad si la persona acaba de comer.

Repetimos, antes de suministrar carbón en forma de suspensión liquida por vía oral a una victima de envenenamiento, ¡es vitalmente importante que la persona este consciente y sea capaz de tragar normalmente! Si son incapaces de tragar, la suspensión de carbón entrara en los pulmones. Esto puede llevar a peligro respiratorio que puede terminar poniendo al pobre paciente en un respirador artificial.

200 gramos de carbón no es demasiado en caso de envenenamiento severo. El carbón activado alcanza su máxima proporción de adsorción en un minuto. Mientras mas rápido sea suministrado, mas completa será la adsorción del veneno. Continua con esta dosis cada cuatro horas, o hasta que el carbón aparezca en el excremento. ¡Es una buena idea mantener siempre un frasco de carbón activado donde lo puedas acceder rápidamente!

Para recordar:

  • Recuerda que nunca debes darle carbón activado, o cualquier otra cosa a ingerir a una persona inconsciente. Llama al 911 o a un doctor inmediatamente.
  • Recuerda que el carbón no funciona en casos de envenenamiento por substancias altamente acidas o álcali.
  • Los alimentos tienden a debilitar la adsorción del carbón. Incrementa la dosis oral si la victima ha comido recientemente.
  • A pesar de nuestros mejores esfuerzos por mantener a nuestros niños seguros, a veces ellos consiguen ingerir drogas, químicos hogareños, o insecticidas. Ahora que conoces los beneficios del carbón activado, mantén un suministro a mano de carbón en polvo, además de tabletas o capsulas.

 

Referencias citadas:

 

  1. Cooney, David O, ed. Activated Charcoal in Medical Applications, New York, NY: Marcel Decker; 163-184, 1995


Acerca del autor

Jonathan Ewald

«Si el hombre piensa en su estado físico o moral él generalmente descubre que está enfermo.» - Johann Wolfgang von Goethe

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