No había visto a Alicia desde hacía tres años. Ella era una ocupada madre de 41 años   con dos hijos adolescentes y no había pensado acerca del cuidado dental hasta que sus encías comenzaron a sangrar cada vez que se cepillaba los dientes. Su peso había subido continuamente desde la ultima vez que la había visto, y parecía cansada. A pesar del hecho de que había desarrollado diabetes, ella no hacia ejercicio ni cuidaba su dieta, por lo que su azúcar sanguíneo no estaba bajo control. La examinación oral de Alicia reflejaba su condición de salud. Sus encías estaban inflamadas, sensitivas e infectadas. Un examen general y rayos X revelaron enfermedad periodontal extensa con perdida ósea. La primera línea de defensa consistió en tratar su enfermedad de las encías y alentarla a tomar decisiones de estilo de vida más saludables para ayudarla a controlar su diabetes. Este enfoque combinado redujo la inflamación por un 97% y ayudó a salvar sus dientes, así como su salud.

¿Que es la enfermedad periodontal?

Los problemas de salud dental son comunes, costosos, y dolorosos. Debido a que las personas viven más tiempo, la enfermedad de las encías, conocida como enfermedad periodontal ha sobrepasado a las caries como la causa más común de la perdida de dientes en los adultos. Afecta todas las edades y aproximadamente 8 de cada 10 norteamericanos mayores de 65.

Las enfermedades periodontales son infecciones de las encías y huesos que sostienen los dientes. La gingivitis es una variedad común y leve de enfermedad de las encías que se caracteriza por encías inflamadas, sangrantes y a veces dolorosas. Es fácil de tratar con cepillado y limpiado con seda dental regular y apropiado.

El cepillado y limpieza con seda inapropiados causan placa dental: una capa gomosa de gérmenes, que se acumulan en los dientes, potencialmente causando enfermedades de las encías más serias. Cuando las encías se inflaman y sangran significa que tu sistema inmune ha empezado un ataque contra las bacterias dañinas. La inflamación persistente puede llevar a la periodontitis, una forma más seria de enfermedad de las encías. En su forma más avanzada la inflamación destruye el tejido conectivo que sostiene los dientes en sus empalmes, separando las encías de los dientes y creando focos de infección que pueden regarse por todo el cuerpo.

La conexión entre la boca y el cuerpo

La medicina y la odontología tradicionalmente han estado completamente separadas. Pero la historia de Alicia y la evidencia demuestran que hay una conexión poderosa entre la salud oral y corporal, y que no pueden separarse. Una vez que las bacterias nocivas de la enfermedad de las encías entran en la sangre hacen que el sistema inmune suba los niveles de inflamación en otras áreas del cuerpo tales como las arterias. De acuerdo al doctor Mark Herzberg del Departamento de las Ciencias Dentales en la Universidad de Minnesota, la inflamación crónica de las encías debido a la placa puede contribuir a la inflamación de los vasos de las arterias que llevan a la acumulación de placa de ateroma. Además, las bacterias en la placa también están conectadas a la endocarditis infecciosa, que es la inflamación de la membrana alrededor del corazón, el empeoramiento de la diabetes, infecciones pulmonares en las personas con enfermedades crónicas pulmonares, un sistema inmune debilitado, así como un riesgo incrementado de dar a luz prematuramente.

Cuerpo en forma, boca saludable

Para reducir el riesgo de enfermedad de las encías, toma la decisión de añadir metas personales de ponerte en forma además de tu rutina de higiene oral. La diabetes tipo 2, enfermedad cardiaca, hipertensión, osteoporosis, y la obesidad son condiciones relacionadas con el estilo de vida que cambian con las decisiones saludables así como tratamiento medico apropiado si es necesario. El escoger frutas y verduras frescas, cereales integrales, frijoles, agua y grasas saludables tales como las nueces de nogal y otras clases de nueces, y aceite de oliva en vez de consumir alimentos fritos, hamburguesas, alimentos azucarados y sodas, comienza a reducir la inflamación en el nivel sistémico y rebaja las infecciones, reduce el peso, mejora el control del azúcar en la sangre. Añade ejercicio diario, especialmente en el aire fresco, control del estrés, relaciones positivas, descanso adecuado, y confianza en Dios, ¡y estarás en el camino a tener un cuerpo saludable y una sonrisa saludable y alegre!